Peligrosa forma de gobierno, la persecución política - EN LA OPINIÓN DE…- - Cuauhtémoc - aquiedomex.com

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Agosto 23, 2021 19:25 hrs.

RICARDO SANHER › AquiEdomex

Gobierno Nacional › México Ciudad de México


Para quienes aún tenían la esperanza que el Presidente de México tuviera los arrestos de enmendar el camino que a todas luces nos lleva directo al despeñadero (palabra muy socorrida por el tabasqueño durante el sexenio pasado), quedó de manifiesto que sin importarle lo que piensen sus adversarios políticos, sigue en firme en sus propósito de cristalizar su sueño de convertirse en… el peor presidente que haya tenido México en toda sus historia como república. Esto a sus colaboradores es lo que menos les importa, porque a ’río revuelto ganancia de transformadores’.
Si para lograr sus propósitos el tabasqueño debe recurrir a las artimañas más negras y escabrosas que en el pasado utilizaron los diferentes partidos que han alternado el poder, está visto que las usará sin el menor recato y de forma más feroz aún, tal es el caso de la persecución política a quienes puedan representar un peligro para la entronización de su partido político. Es por ello que al conformarse la alianza Va por México, López Obrador lanzó sus huestes, tanto legales como ilegales, en persecución de quienes puedan perfilarse como oponentes.

Ejemplos de lo anterior sobran, no hace mucho se la aplicó al juez Eduardo Medina Mora, a quien orilló a renunciar por medio de su arma más eficaz, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que sirviendo al poder le avisó al juez que serían investigadas sus cuentas si no renunciaba al cargo, cosa que hizo Medina Mora pues es del conocimiento de la sociedad, por notas periodísticas, que su fortuna no era del todo clara y con su renuncia todos los delito que presuntamente cometió le fueron ’purificados’.



Mismo caso al de Alonso Ancira, anterior dueño de Altos Hornos de México y quien con la devolución de 216 millones de dólares y quedó libre; o el caso de Emilio Lozoya, ex director de Pemex, quien con la promesa de librar la cárcel hablaría de las componendas en las que supuestamente intervinieron el ex secretario de Hacienda y posteriormente de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray Caso, y el ex Presidente Enrique Peña Nieto, pero de esas declaraciones bomba no se ha sabido nada, no está claro si es porque no hay constancia de ello o porque el gobierno federal las guarda para usar como moneda de cambio en el momento indicado.

Por lo anterior es que no extraña que el Presidente López Obrador busque, por medio de la persecución política, dividir al recién creado bloque opositor Va por México, y enfoque sus ataques (léase instrucciones a la UIF) contra quien fue su más acérrimo y crítico contrincante por la presidencia, Ricardo Anaya, tratando de crear confrontación entre el mencionado bloque

La persecución a Ricardo Anaya se origina de unas declaraciones de Emilio Lozoya, ex director de Pemex, en la cual se apunta que éste participó en operaciones con recursos de procedencia ilícita, enriquecimiento ilícito, delitos electorales, cohecho, asociación delictuosa, entre otros. A lo anterior el ex candidato a la presidencia por el PAN asegura que el expediente en su contra está mal hecho ya que alteraron la declaración de Emilio Lozoya. Pero como la actual ley no tiene nada de confiable, estará ausente una breve temporada y remata: ’Si me dejo, me va a quitar mis derechos políticos y la posibilidad de ser candidato en tres años. Voy a presentar pruebas muy contundentes para desenmascararlos y en cuanto les gane, podré reanudar mi recorrido por todos los municipios de México’.

Por el bien de México se espera que esta persecución más que abrirle un boquete fortalezca al bloque opositor y éstos de verdad hagan honor al nombre con el que bautizaron su alianza: Va por México.



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